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Sexualidad

La sexualidad es un sistema de vida humana que abarca distintas condiciones a nivel anatómico, fisiológico y  psico-afectivo que caracterizan a cada individuo.  La sexualidad humana es un proceso de construcción gradual, que integra los elementos biológicos, pero también de manera muy importante elementos psico-sociales y culturales, mediante los cuales cada persona incorpora y elabora un conjunto de pautas, expectativas, conocimientos, creencias, valores, normas y actitudes que regulan el ejercicio de dicha sexualidad.

Es común ver como mucha gente relaciona la palabra sexualidad con los genitales, por ejemplo con el pene, testículos, vagina, mamas; también lo relacionan con prácticas sexuales como penetración, masturbación, entre otras, así como también con la reproducción asociado a los anticonceptivos, embarazo, menstruación, etc. Sin embargo, son pocas las veces que lo relacionan con sentimientos como el placer, deseo, cariño, tipos de relaciones, normas,  orientaciones sexuales, derechos sexuales, entre otros.  Además se visualiza a la sexualidad en una determinada época de la vida, dejando de lado que la sexualidad está presente a lo largo de la misma.

Esta disociación hace que  los aspectos psicológicos y sociales de la sexualidad se vean desligados de los aspectos biológicos. Y es que la sexualidad es mucho más que entregar conocimientos de la biología y de los elementos que intervienen en el proceso reproductivo de la especie. Consiste en un aprendizaje para vivir en sociedad, para el desarrollo afectivo, social, cultural  y espiritual de hombres y mujeres.

Se desarrolla y se expresa de diferentes maneras a lo largo de la vida de forma que la sexualidad de un infante no será la misma que la de un adolescente y la de un adolescente no será la de  un adulto. Cada etapa de la vida necesita conocimientos y experiencias específicos para su óptimo desarrollo.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) la sexualidad humana se define como “un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vive y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencian o se expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales.”  (OMS, 2006).

La sexualidad constituye una dimensión básica del desarrollo de cada persona y por  tanto de la salud individual.  El derecho a la salud constituye un derecho humano esencial, y los derechos sexuales y reproductivos se reconocen como parte integral de los derechos humanos.

Por todo lo anterior, en el abordaje del tema de Sexualidad Integral el componente biológico viene a hacer un aporte al conocimiento del individuo de la fisiología de su sexualidad, esclareciendo mitos, temores, dudas, inquietudes, entre otros, sobre el funcionamiento anatómico, físico y hormonal a nivel sexual del organismo, buscando que con ello, aunado a los otros componentes, de manera integral la persona pueda gozar de una sexualidad plena, gratificante y enriquecedora.

El componente biológico comprende todos aquellos aspectos que desde el punto de vista genético, físico y orgánico se relacionan con la expresión sexual. Comprende los aparatos sexuales masculino y femenino, con sus órganos sexuales externos e internos y la relación que existen con el sistema nervioso a través de los impulsos nerviosos y la gran cantidad de terminaciones nerviosas receptoras de estímulos sensoriales; así como también la relación con el sistema vascular y el sistema endocrino involucrado con todo el componente hormonal.

Involucra prácticas de autocuidado a nivel testicular, mamario, entre otros, así como también el uso adecuado de los diversos tipos de métodos anticonceptivos que existen actualmente.

Analiza la integración de distintos sistemas y órganos regidos por el cerebro que, tras recibir información desde los órganos de los sentidos, así como de la piel, que en su totalidad constituye el mayor órgano sensorial sexual, elabora la respuesta sexual humana;  considerada como un proceso físico, emocional y mental muy individual del individuo, como forma de responder ante los estímulos que provocan deseo.

Dentro de la respuesta sexual humana, el componente biológico integra los cambios fisiológicos tanto físicos como hormonales que los seres humanos sufren ante los diversos estímulos sexuales. Hay un gran número de cambios fisiológicos comunes que  permiten resumir los patrones generales del ciclo de la respuesta sexual, registrando varias fases, que requieren un flujo constante de estimulación para ir pasando de una fase de excitación, a una de meseta, posteriormente a la fase de orgasmo y finalmente a una fase de resolución.

El componente biológico por lo tanto, va más allá de enfocarse únicamente en lo genital. Involucra diversos sistemas orgánicos que de manera fisiológica se relacionan con la sexualidad del ser humano. Se orienta a una mayor relación con los demás componentes que involucran la sexualidad para continuar visualizando a la sexualidad desde todos los ámbitos de una manera más integral.

Referencias

  • Cabello, F. (2007) Introducción a la Sexología Clínica. España: Elsevier.
  • Castelo, C. (2005).Sexualidad Humana: una aproximación integral. Buenos Aires, Madrid: Médica Panamericana.
  • Sierra, J. (2010) El papel de la asertividad sexual en la sexualidad humana: una revisión sistemática. International Journal of Clinical and Health Psychology Vol. 10, 553-577.