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Transporte y Salud Pública

Este 2016, en el mes de julio, tuve la oportunidad de participar en un curso titulado "Transporte y Salud Pública", organizado por el Laboratorio Nacional de Materiales y Modelos Estructurales de la Universidad de Costa Rica (LANAMME-UCR). El curso fue impartido por el ingeniero Ghassan Abu-Lebdeh de la Universidad Americana de Sharjah en Dubai, el cual tiene una gran experiencia en el tema.

Abu-Lebdeh reside también en Estados Unidos y nos comentó que, a pesar de que en ese país se trabaja con una estructura de transporte de primer mundo, se cometen muchos errores integrar esa infraestructura con políticas y estrategias de Salud Pública. Abu-Lebdeh  mencionaba que no se trata solamente de hacer una carretera y conectar un lugar con otro, sino de conocer la cultura y dinámica local, fortalecer espacios de esparcimiento y de actividad física, incrementar el uso de la bicicleta y de la accesibilidad universal en todas los proyectos viales que se realizan.

El profesor Abu-Lebdeh comentaba sobre el daño que se generó solo por el hecho de aumentar una autopista de tres carriles a cinco carriles, y que a pesar de ello el congestionamiento vial no se vio disminuido. Al contrario, se incentivó la circulación vehicular  y por ende  aumentó la contaminación del aire. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS) menciona que la contaminación del aire exterior urbano por pequeñas partículas (PM) causa anualmente cerca de 1,3 millones de muertes y hasta 50 millones de personas lesionadas por esta condición alrededor del mundo. La contaminación sónica también aumentó, provocando en las personas altos niveles de estrés.

Es importante aprender de los especialistas en diferentes regiones y países que ya trataron de cambiar su infraestructura vial por obras más grandes y de mayor capacidad, en las cuales han provocado que la salud de las personas se vea afectada. Por estas razones debemos de  analizar cuáles son las verdades necesidades de nuestro país, de qué forma se puede mejorar la cultura, la recreación y la actividad física de las personas que se movilizan de un lugar a otro, y sobre todo: que cuando hablemos de Transporte y Salud Pública, lo veamos de forma integral, tomando en cuenta no solo el componente de infraestructura sino también en el ámbito social, cultural y ecológico de nuestras vías públicas.

 

Por: Juan Manuel Camacho Solano
Máster en Recreación y Bachiller en Ciencias del Deporte
Unidad de Promoción de la Salud
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