¡Bonus Vitae! en UCR Una experiencia estudiantil saludable (Parte Final)

Para finalizar esta serie de blogs dedicados al proyecto de estudiantes líderes en salud Bonus Vitae, he decidido compartir la experiencia vivida y narrada desde uno de los estudiantes que más tiempo ha dedicado al grupo, como un ejercicio de memoria histórica y sentido de pertenencia a este valioso equipo estudiantil que me satisface coordinar y apoyar:


La experiencia Bonus Vitae

 

Al recordar las memorias que viví en el proyecto Bonus Vitae, visualizo a un grupo de estudiantes comprometidos con asuntos más allá de su carrera, sino también con la consigna de tener una vida universitaria provechosa.

Se me vienen a la memoria los primeros tiempos que compartí allí, con un grupo cercano a las cincuenta personas que pretendían dar un mensaje de salud a estudiantes en su misma situación: con diferentes paradigmas en cuanto a la salud, con sus propios dilemas, con poca o mucha información al respecto. Estas fueron las condiciones primarias de nuestro equipo, el cual se enfrentaría a un terreno y una población muy variada, intentando una aproximación diferente, fresca, dinámica y divertida.

Luego de este primer paso, llegó el tiempo de sentar bases más sólidas. Creamos una identidad que llevara nombre y un logo que identificara al grupo, propuestos y elegidos por los mismos integrantes. Y así se presenta ante la comunidad universitaria el grupo BONUS VITAE: gestores estudiantiles, líderes en promoción de la salud. Este es uno de los muchos pasos que pudimos dar para nuestro desarrollo y reconocimiento en diferentes espacios: las ferias de la salud, las charlas, los juegos, convivios, talleres, entre muchos otros más. Este proceso fue apoyado en todo momento por la Unidad de Promoción de la Salud de la Oficina de Bienestar y Salud, un equipo interdisciplinario que nos brindó información y capacitación constante para impactar de manera positiva a la población estudiantil universitaria. Y nos hacían crecer más allá de nuestra formación como profesionales, nos hacía crecer en nuestras habilidades para el trabajo con grupos, para el trabajo en equipo; nos hacía crecer como personas con habilidades para la vida.

Pero, tal y como sucede en todo proyecto: hay un inicio y un final. Esta primera generación de chicas y chicos Bonus Vitae ya estamos próximos a concluir nuestras carreras universitarias y, por ende, comienzan a verse las salidas de compañeras y compañeros de innumerables luchas, acciones, emociones compartidas. Pero esto no implica que el grupo vaya a desaparecer: siempre hay más chicas y chicos dispuestos a continuar con los caminos ya forjados por nosotros, y también aquellos que llegan a crear nuevos senderos por los cuales transitar. A estas nuevas personas son las que comenzamos a involucrar en nuestra propuesta, nuestra visión, nuestro fruto de más de cinco años de arduo trabajo y de posicionamiento tanto dentro como fuera de nuestra universidad.

Salir de un espacio construido conjuntamente es complicado, pues se deja el corazón, el esfuerzo, anhelos y experiencias que te han hecho crecer y te ha forjado como la persona que uno es, pero no como un producto totalmente acabado. Explicarlo en una palabra sería imposible, pero en una frase podría ser: “La mejor EXPERIENCIA que pude tener en mi vida universitaria”.

Eliú Escoto Cruz

Estudiante de Administración Pública y Trabajo Social

 

Por: Shirley Carmona
Máster en Psicología Clínica y Salud
Unidad de Promoción de la Salud
www.ups-obs.com